domingo, 25 de enero de 2015

Objetivo: Tirar.

Ya lo dije al principio de la temporada. Y es que noto una descompensación en la fuerza. Pero es algo momentáneo… muy sutil por cierto. Cuando eso sucede, sé que no voy a fallar. La falta de concentración es un valor que carga en contra de mis intereses. Tengo que hacerlo… uno dos, salto vertical arriba. Acabo de recibir el balón y ya estoy en el aire. El codo de mi mano derecha se yergue como poseído por una atracción que viene de la espira perpendicular al cristal. Una gota de sudor recorre mi piel aún fría. El mal calentamiento que no pude evitar acelerando los estiramientos, provoca mis dudas y el balón parece que se me escapa de la mano. Mi dedo anular, completamente vano entre sus hermanos, es el último en despedirse. Ya estoy en el suelo. Suena chof. Seguimos jugando. Estamos aquí.

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